Como cada mes de diciembre en España, millones de personas compran décimos de la Lotería de Navidad con la esperanza de que la suerte les sonría, por presión social o simplemente por FOMO (“miedo a perderse algo”) y ser los únicos de la oficina a los que no les toca. El sorteo de la Lotería de Navidad es el más importante del año —representa alrededor del 30 % de los ingresos de Loterías y Apuestas del Estado (fuente)—. Y, como ocurre cada diciembre, vuelven a circular los mismos comentarios, supersticiones y creencias sobre los números “con más suerte”.
Pero ¿qué hay de cierto en todo ello? En años anteriores ya hemos analizado el fenómeno de la Lotería de Navidad desde distintos ángulos —probabilidad, estadística y sentido común—, pero este año vamos a hacerlo de una forma diferente: desmontando los 7 mitos más populares de la Lotería de Navidad… con datos y con estadística.
Tabla de contenidos
Una de las creencias más extendidas es que los números pequeños —por debajo del 10.000— tienen menos probabilidades de resultar premiados. La realidad es que todos los números tienen exactamente la misma probabilidad de salir, independientemente de su valor. En el siguiente gráfico se muestra la distribución del premio gordo por rango de número:
Curiosamente, si analizamos la distribución de premios por rangos, los números bajos parecen salir más veces. Pero este gráfico no cuenta toda la historia. No siempre ha habido 100.000 números en el sorteo —como sucede actualmente—, ya que el número total ha ido aumentando con el tiempo.
Por ejemplo (fuente):
Por eso la distribución de premios no es perfectamente homogénea, como sería de esperar en teoría. Aun así, si analizamos los resultados históricos desde 1950 (aunque los datos sean más escasos y el número total de números en cada sorteo haya cambiado desde aquella), observamos que las diferencias entre rangos son mínimas y no son estadísticamente significativas. En otras palabras: no hay evidencia de que los números bajos salgan menos.
Cada año se repite la idea de que el número 13 da mala suerte, y por tanto “nunca toca”. Sin embargo, la estadística lo desmiente: el 13 ha sido premiado en múltiples ocasiones, tanto con el Gordo como con otros premios importantes.
De hecho, el Gordo ha terminado una vez en 13, concretamente en 2016. Si tenemos en cuenta que ha habido 213 sorteos hasta 2024, la probabilidad esperada sería que hubiera salido en torno a unas dos veces, por lo que la frecuencia observada no se puede considerar anómala. Además, no es la terminación menos afortunada: existen muchas otras terminaciones que nunca han salido.
En el siguiente gráfico puede verse cómo se distribuyen las terminaciones de dos números del Gordo a lo largo de la historia: 24 han aparecido una vez (como en el caso del 13), 17 terminaciones no han salido nunca, 21 han salido dos veces y 38 han aparecido tres o más veces.
En resumen: El 13 toca lo que le corresponde por probabilidad. Ni más, ni menos. El mito persiste solo por superstición.
“Siempre toca en Madrid”, “siempre toca en Sort”, “nunca toca en mi ciudad”… Este es otro clásico navideño. Pero la realidad es que la distribución geográfica de los premios depende de las ventas, no de la suerte.
Las grandes ciudades concentran más décimos vendidos, lo que aumenta proporcionalmente sus posibilidades de repartir premios. Además, este mito se refuerza a sí mismo: como “siempre toca en Madrid o en Sort”, mucha gente viaja o compra allí sus décimos, lo que incrementa aún más las ventas locales y, por tanto, las probabilidades de que efectivamente toque allí.
En otras palabras:
La Lotería de Navidad es un juego donde la probabilidad es directamente proporcional a las ventas: cuanto más se decimos se venden en un sitio, más probabilidades hay de que se reparta allí el premio.
Muchos jugadores creen que los números acabados en 0, 2, 4, 6 u 8 salen menos, y por ello prefieren los impares. Pero un repaso a los datos históricos demuestra que las terminaciones están casi perfectamente equilibradas.
De hecho, los datos muestran lo contrario de lo que sugiere el mito: los números pares han salido ligeramente más veces que los impares. Sin embargo, esa diferencia no es estadísticamente significativa, es decir, se debe solamente al azar. En otras palabras: a medida que se repita el sorteo, la proporción entre pares e impares tendería al 50 %.
Otro clásico entre los supersticiosos de la lotería: los números “redondos” —los que terminan en 0 o 5— “no tocan nunca”. Pero, como en los mitos anteriores, los datos dicen otra cosa.
Históricamente, los números terminados en 5 han aparecido con más frecuencia que la media, mientras que los terminados en 0 muestran una frecuencia muy similar al resto de terminaciones. Curiosamente, el menos afortunado ha sido el 1 (sobre, el que yo sepa, no existe un mito similar), seguido del 2, mientras que el resto se mantienen dentro de una variabilidad normal.
Así que, si estás dudando entre dos décimos y uno termina en 0 o 5, no te preocupes: no son menos probables, y el 5 incluso tiene un ligero historial ganador, pero sin ser una desviación que se puede considerar significativa estadísticamente.
Cada año hay quienes buscan números “bonitos” o curiosos, como 11111, 22222, 33333 o capicúas como 12321 o 45554, convencidos de que tienen más posibilidades de salir premiados. Sin embargo, cada combinación de cinco cifras tiene exactamente la misma probabilidad de resultar premiada. El atractivo visual o la simetría de un número no influyen en absoluto en el azar del sorteo.
Un análisis de los números ganadores desde 1812 muestra que los números con cifras repetidas o capicúas aparecen con la frecuencia esperada por azar, sin ningún patrón especial.
Por ejemplo, solo un número del tipo “todas las cifras iguales” ha resultado premiado una vez en más de dos siglos… exactamente lo que cabría esperar estadísticamente.
Los números “bonitos” no son más afortunados, aunque sí suelen ser más codiciados en las administraciones de lotería. Además de llamar la atención cuando sale.
En la era del Big Data y la inteligencia artificial, nunca faltan quienes intentan encontrar patrones, frecuencias o correlaciones que permitan “predecir” el número ganador del Gordo. De hecho, en 2021 hicimos un ejercicio de este estilo en el blog, para comprobar que no existe. Sin embargo, los sorteos de la Lotería de Navidad son procesos físicamente aleatorios, y los datos históricos no contienen información predictiva. Como se puede ver el siguiente gráfico con los ganadores.
No existe ningún patrón, solo una ampliación del rango, pro porque con el paso del tiempo se ha ido aumentando la cantidad de números en el sorteo.
En otras palabras: ni la estadística ni el aprendizaje automático pueden vencer al azar puro. Si existiera un patrón real, alguien ya lo habría descubierto y explotado, y el sorteo dejaría de tener sentido. Es decir, los modelos predictivos no pueden anticipar el Gordo. En la Lotería, la suerte sigue siendo la única variable que cuenta.
La Lotería de Navidad es, ante todo, una tradición colectiva, no una inversión ni un ejercicio de estadística aplicada. Los mitos que la rodean nos recuerdan que, incluso sabiendo de probabilidades, el ser humano necesita soñar un poco cada diciembre.
Así que, si decides jugar, hazlo con cabeza: disfruta del ritual, comparte la ilusión… y recuerda que la única probabilidad que realmente importa es la de pasar unas fiestas felices.
Nota: La imagen de este artículo fue generada utilizando un modelo de inteligencia artificial.
El laboratorio de aplicaciones interactivas de Analytics Lane continúa creciendo con nuevas herramientas destinadas a…
El laboratorio de aplicaciones interactivas de Analytics Lane continúa ampliándose con herramientas que permiten explorar…
Una vez aplicado el hardening esencial, es habitual pensar que el servidor ya está “seguro”.…
El laboratorio de aplicaciones interactivas de Analytics Lane continúa ampliándose con nuevas herramientas orientadas a…
El laboratorio de aplicaciones interactivas de Analytics Lane continúa creciendo con nuevas herramientas orientadas a…
En Analytics Lane seguimos ampliando el laboratorio de aplicaciones interactivas con nuevas herramientas pensadas para…
This website uses cookies.